miércoles, 4 de diciembre de 2013

Carta a un legislador (jamás contestada)

¿Qué tal señor Elizondo?, reciba un cordial (y nocturno) saludo, de mi parte.

Mi nombre es Carlos Eduardo Hernández, soy vecino de la Col. Valle del Contry que forma parte del décimo segundo distrito electoral, el cual representa Ud. ante el H. Congreso del Estado. Soy un ciudadano como cualquier otro, vivo con mis padres, amo a mi Estado, y estoy orgulloso de quienes enaltecen su nombre trabajando con dedicación y dignidad, sea cual sea su origen. Sin embargo, en esto de la política, tengo preocupaciones y dudas como casi cualquier otro ser humano. (Pero que no se mal interprete con desconfianza, eh?). 
Para no hacerla más larga Sr. Elizondo, ante el creciente nihilismo y apatía hacia la política entre la población (y aún más entre los jóvenes, cuya máxima es subir fotos de su comida en el "feis" "y así") e inclusive, me atrevería a decir, desilusión total hacia el sistema de democracia representativa, me gustaría saber… ¿de qué manera, los ciudadanos podemos formar parte de manera activa, o al menos estar al tanto del trabajo que hacen nuestros legisladores por el pueblo que han jurado defender con justicia y dignidad? No dudo que su trabajo cuente con dichas cualidades Sr. Elizondo. A final de cuentas Ud. viene de una familia que ha logrado grandes acciones por Nuevo León (yo voté por su padre en las elecciones pasadas, en aquel entonces tenía solo 18 años). Es por eso que lo invito Sr. Elizondo a crear una plataforma, aplicación de celular, señal de humo, lo que sea (mientras se pueda probar tangiblemente su grado de efectividad) para que los ciudadanos nos sintamos representados, pero de verdad. Dejo en claro que por “los ciudadanos” no solo me refiero a los jóvenes Sr. Elizondo, sino a todos y cada habitante de los diferentes distritos electorales sin importar género, clase social o edad. Ya seamos los residentes de Valle del Contry, los vecinos de "El Realito", Las Águilas o Camino Real. Usted sabe Sr. Elizondo que en una democracia representativa el voto de cada persona tiene el mismo valor y para que este sistema siga funcionando, necesitamos saber que todos somos vistos como iguales, que nuestra persona es tratada con dignidad: que el voto no vale una despensa, ni tampoco un paquete de útiles escolares o una torta de tamal (importancia que le da el partido innombrable). Considero urgente la creación de una plataforma como tal para dar y explicar resultados  ¿y por qué no? para presumir triunfos y logros encaminados a crear una sociedad más justa también. De paso podra escuchar las opiniones de los ciudadanos responsables, que en ejercicio de su deber cívico, su vocación liberal y democrática -el voto- lo han llevado a Ud. a ocupar una legislatura...

Si llegó a la parte final de este comentario e hiso el descomunal esfuerzo por no caer dormido, le agradezco de corazón su atención y que pase Ud. una excelente noche.

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